Cervicalgia
Cervicalgia: síntomas y signos.
La cervicalgia es un dolor que gran parte de la población sufre o ha sufrido alguna vez e incluso hay personas que padecen dolor crónico por cervicalgia.
Los síntomas del dolor por cervicalgia son dolor normal que aparece en la cara posterior o en las laterales de cuello.
Todo quiromasajista o terapeuta debe de saber que la columna cervical se compone de 7 vértebras cervicales que forman un suave arco convexo anterior y que ayuda a equilibrar la cabeza. Una correcta posición de equilibrio es esencial, ya que fuera de esta postura la musculatura no hace más que trabajar y si trabaja en exceso será cuando empiecen a aparecer los problemas de cervicalgia, que serán consecuencia de posturas incorrectas, posturas forzadas y mantenidas mucho tiempo o incluso gestos repetitivos no adecuados. Es sabido, que también con la edad, la columna cervical poco a poco va degenerando y por ello el dolor de cervicalgia es tan común en personas mayores.
Cervicalgia: Diagnóstico
Un quiromasajista o un terapetua que atienda a un paciente aquejado de cervicalgia, deberá de buscar los síntomas y signos a los que hemos hecho referencia anteriormente por medio de la exploración física para localizar contracturas musculares y además debe de realizar una valoración de la movilidad de extremidades superiores.
Cervicalgia: Tratamiento
Para tratar una cervicalgia habrá que buscar qué es lo que la causa. En cuanto a las contracturas musculares agudas, decir que se resuelven en pocos días de reposo, incluso se puede acelerar la curacón mediante la aplicación local de calor y administración de relajantes musculares (recetados por el médico). Pero cuando la cervicalgia es crónica, su tratamiento resulta más complejo. Para esta patología, se dice en fisioterapia que es primordial la mejora de la potencia muscular, y la recuperación de la movilidad articular, además de un aumento de la flexibilidad muscular.
En cualquier patología de este tipo es muy conveniente conocer y adoptar buenas medidad de higiene postural y para ello es importante saber cuáles son las posturas correctas y ejercicios adecuados a realizar. Conviene dormir con una almohada que se adapte a la anatomía del cuello. Además, existen técnicas de relajación y el masaje relajante y descontracturante que pueden ir muy bien para tratar la cervicalgia.
Si se decide recomendar la natación al paciente, hay que decir que no se deberá practicar la técnica de braza porque aumenta la tensión de la musculatura del cuello y por lo tanto, es el efecto contrario al que se pretende.
Existen otros tratamientos alternativos al quiromasaje para tratar las cervicalgias como son las tracciones y elongaciones cervicales pero cuentan con tantos defensores como detractores. Están contraindicadas cuando hay lesiones neurológicas y están contraindicadas en casos de hernia discal.
Actualmente, ya hay novedosas técnicas, como el Soft Laser de Bioestimulación, los Campos Magnéticos Pulsantes de Baja Frecuencia o la aplicación de ultrasonidos en las zonas contracturadas, aunque es pronto para demostrar su mayor eficacia respecto a los tratamientos tradicionales.
Respecto a la intervención neuroquirúrgica, hay que tener cuidado y sólo será aconsejable cuando el dolor resulte intratable porque las raíces nerviosas han sido afectadas o hay compresión de la médula espinal por estrechamiento del canal raquídeo.
Cervicalgia: Tipos de cervicalgias
- Tortícolis: dolor agudo de cuello, generalmente por una contractura muscular. Aparece repentinamente. Cede en unos días con tratamientos decontracturantes. El dolor y falta de movilidad son sus síntomas.
- Cervicalgia crónica: Suele aparecer por malas posturas posturas forzadas y gestos repetitivos no adecuados del cuello. El mantenimiento de estas posturas durante horas puede ocasionar serias contracturas musculares dolorosas.
- Cervicalgia producida por artrosis del raquis cervical: Frecuente en adultos. Síntomas identificativos son el dolor, localizable en cuello y hombros, y la rigidez o limitación de los movimientos. Puede sentirse mareos, ya que las arterias vertebrales pueden verse afectadas por los osteofitos o crecimientos óseos de los procesos degenerativos. Otro síntoma es la sensación de hormigueo y adormecimiento en manos y dedos, y también en hombros y extremidades superiores si se ven afectadas las raíces nerviosas emergentes entre las vértebras de la columna.
- Existen otros tipos de patologías relacionadas con la cervicalgia como la hernia de disco, el síndrome del latigazo cervical, desviaciones de columna o estrés en cervicalgia crónica, pero estos los veremos más detalladamente en otros artículos dedicados exclusivamente a ellos.
Para que un quiromasajista realice el tratamiento con masaje de la cervicalgia hemos de recomendar que si se han valorado los síntomas y signos y tenemos autorización del médico para tratarla con masaje, éste será suave en las primeras sesiones con maniobras de masaje suaves. La posición recomendada para el paciente será tumbado supino (mirando hacia arriba) y el quiromasajista se situará detrás del paciente. También son muy recomendables las sillas de masaje para estos casos.







